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    December 18

    Continuará

    Bueno, ya es hra de que me vaya despidiendo de todo el mundo que al final se me echa el tiempo encima y no me da tiempo.  Así que nada adiós a todos que eso de hasta luego no me gusta
    September 19

    YES

    Pues hoy me he puesto una camiseta premonitoria, la camiseta dice con letras grandes YES. Y cuando he llegado a la uni me he enterado de que si, que he aprobado, que he terminado la carrera y se acabó lo que se daba y a otra cosa mariposa.
     
    No sé si soy la persona más feliz del mundo pero estoy muy cerca.
    March 03

    en el trabajo

    Luis- ¿habéis visto la película que ponen en el Excelsior?

    Pedro- Quiero ir este finde.

    José- Me han dicho que está muy bien.

    Pedro- Yo vi la anterior de ese director y me gustó mucho.

    José- Me han dicho que ésta es mejor.

    Luis- Este finde fui a ver Les Luthiers.

    Pedro- ¿Y qué tal?

    Luis- Cojonudos, igual de buenos que siempre.

    José- Me han dicho que son muy graciosos.

    Pedro- Yo fui el sábado a patinar sobre hielo.

    José- Me han dicho que es muy divertido.

    Pedro- Los niños son los que mejor se lo pasaron porque se reían cada vez que me caía.

    Luis- ¿Y Susana?

    Pedro- Se le da muy bien y yo no sabía nada, ahora me ha dicho que quiere tirarse en paracaídas.

    José- Me han dicho que es muy emocionante y tiene que ser muy divertido.

    Pedro- José ¿tienes hijos?

    José- Que va, me han dicho…

    Luis- No me lo digas, te han dicho que follar es divertido ¿no?

    José- Lo que me han dicho es que soy estéril.

     

    February 27

    en el parque

    - ¿Qué te pasa mamá?

    - Nada sigue jugando.

    - Tienes los ojos mojados y tú me dices que los ojos están mojados cuando uno llora.

    - Es que estoy un poco triste.

    - ¿Por qué estás triste?

    - No sé.

    - Tú me dices que siempre que se está triste es por algo y que si lo cuentas se te pasa.

    - Son problemas de mayores.

    - Pero mamá. Tú siempre dices que los problemas afectan a todos sean grandes o pequeños.

    - Es que no me apetece contarlo.

    - Pues siempre dices que nos lo tenemos que contar todo.

    - ¿Siempre haces caso de lo que te digo?

    - Claro mamá.

    - ¿Y siempre me vas a hacer caso?

    - Siiiiiiii.

    - Pues escucha una cosa atentamente.

    - Soy toda oídos.

    - Póntelo, pónselo.

    - Pero si dices que la publicidad nos engaña.

    February 19

    las cosas mejoran

    Se puede decir que el día de Max ha sido no demasiado bueno, su jefe le hizo llegar una hora antes al trabajo para terminar un informe que no le correspondía hacer, la gripe que está empezando a reclamar y el menú de hoy no le gustaba nada.

    Ahora de vuelta a casa va en un tranvía que está abarrotado y huele realmente mal. Empieza a oír el murmullo de la gente y le parece distinguir la palabra nieve, mira por los cristales y ve que los primeros copos del invierno están empezando a caer.

    Max pica el botón de parada, sabe que le queda un largo camino hasta casa y que probablemente el fin de semana lo pasará en la cama con fiebre pero eso ahora no importa.

    February 14

    un lugar llamado paraíso

    Busco en el bolso una moneda para sacar un carro, como veo que un señor viene a dejar el suyo le ofrezco la moneda para que me lo de.

    Cojo un paquete de sobres y como veo que los folios están en oferta pillo un paquete de 500 y lo meto en el carro.

    Servilletas, leche, clínex, alguna lata y recuerdo que este jueves la sesión de cine toca en mi casa así que voy a por patatas, cervezas y algún refresco.

    Compresas, champú, suavizantes, crema hidratante y ahora que lo pienso oí decir a Adrián esta mañana que se había quedado sin desodorante.

    Ahora voy a mi paraíso, un oasis en medio del caos. Lo mismo es porque el olor penetra en mi cerebro y segrega endorfinas, pero de ese tema no sé mucho. Me rodean los lavavajillas, fregajuelos, limpiacristales, detergentes… no sé por qué pero me hacen sentir feliz.

    February 07

    El mercado

    Cuando escuchó la noticia no se lo podía creer, el mercado al que había ido con su abuela casi todos los días iba a ser derruido.

    Se le encogió en corazón pensando que se estaban borrando ya todos sus recuerdos, para recordar su cara tenía que mirar una foto. El parque había cambiado tanto que aunque ella lo hubiese visto otra vez no se hubiere acordado de que los primeros pasos de Rosa fueron allí.

    El bar Guerrero donde tomaron su primer y último café se había convertido en una tienda que estaba abierta las 24 horas.

    Allí fue dónde compraron compresas por primera vez. En la mercería de Toñi compraron su primer sujetador. Juanita la de la pollería le regaló una mochila el día que iba a comenzar el colegio.

    Y ahora todos esos recuerdos iban a ser borrados y nadie podía hacer nada por impedirlo.

    Recuerda una película y piensa que le gustaría hacer lo mismo, comprar aquello para que las cosas no cambien.

    February 04

    Adiós

    - Te dejo.

    - ¿Cómo?

    - Pues nada que ya estoy demasiado cansada y he decidido acabar con esto cuanto antes.

    - Venga ya, ¿me tomas el pelo?

    - Parece mentira que no me conozcas, deberías sabes cuando hablo en serio y cuando no y te aseguro que esta vez no miento.

    - Ya pero es que no me lo puedo creer, no quiero creerlo.

    - Hay muchas cosas tuyas que no soporto y que no creo que me hagan ningún bien.

    - Pero se puede solucionar, todavía hay tiempo.

    - ¿Tiempo?, el tiempo se acabó, esto se tenía que haber terminado hace mucho tiempo pero no quise verlo.

    - No quisiste verlo por algo y ese algo todavía tiene que estar.

    - Lo siento mucho pero te tengo que dejar. Que coño no lo siento, es lo mejor para mi y tú mañana no te vas a acordar de esto.

    Se abre la puerta.

    - ¿Qué haces hablando sola?

    - Me despido de mi.

    January 31

    un buen día

    Silvia se despierta, abre la ventana, pone la cafetera y mientras se da una ducha. Sale del baño con una toalla enrollada en el cuerpo y otra en la cabeza y se toma un café con una tostada. Se pone el traje gris, la camisa azul y revisa el bolso para salir al trabajo.

    Se monta en el metro, abre un libro y se queda leyéndolo apoyada en la pared. Le quedan 3 paradas para llegar al trabajo pero no aguanta más, el metro va más lleno que de costumbre y decide bajarse para ir dando un paseo.

    Sale a la calle, se alegra de haber tomado esa decisión porque hace un día estupendo, la verdad es que la encantaría poder pasarse el día sentada en un banco y mirando el horizonte. Lástima que a las 9 tenga una reunión ineludible porque de no ser así le iba a doler la cabeza.

    Llega a la oficina, saluda a José el portero, que hombre tan agradable todos los días da los buenos días y tiene una cara amable para un montón de personas, y la mayoría ignora que existe.

    Coge el ascensor, aprieta el botón 10, en el momento en que se van a cerrar las puertas alguien pone la mano y consigue que el ascensor se vuelva a abrir. Debe de ser un chico nuevo porque no la suena de nada y ella ya lleva allí el tiempo suficiente como para conocer todas las caras. Además una cara así no se olvida fácilmente.

    Tenía la cara más agradable que nunca había visto, no sólo era guapo, se le notaba inteligente y tenía una sonrisa que le recordaba a un médico de la tele.

    El ascensor hizo un ruido muy parado y se quedó parado entre el 7º y el 8º. Ninguno de los 2 dijo nada, Silvia apretó un botón y el ascensor siguió su camino. Se paró en el 10º, los 2 se iban a bajar a la vez, el se retiró y tocándola en el bolso la dijo que pasase ella primero.

    Cuando Silvia se dirigía a su despacho se tropezó y empujó a uno que venía de frente con un café, ella puedo salvarse pero el bolso acabó encharcado. Entró en su despacho cerró la puerta y vació el contenido del bolso sobre la mesa. Había algo que no la sonaba, una tarjeta, Mario Alonso García 65874186 se había borrado un número con el café. Se preguntó si sería el chico del ascensor, solo tenía que probar 10 veces para averiguarlo.

    January 30

    Las noticias no siempre son malas

    Ahí estoy yo en la cocina comiéndome un plato de lentejas, como todos los días tengo la radio de fondo, que bien podría decirse que es la banda sonora de mi vida, me sigue a todos los lados.

    Hoy hablan de que hace un mes fue el atentado de ETA en Madrid, que han hablado con uno que fue secuestrado para robarle la furgoneta, han inaugurado un tramo de la M-30, el mismo sitio donde ha muerto un trabajador. Luego ya han empezado a hablar los que están en campaña que si unos no sé qué que si otros no sé cuantos, la verdad es que todo eso era un murmullo bastante tedioso.

    Luego han llegado a las de espectáculos y han empezado a hablar de un festival del FESTIMAD, normalmente no me interesa quien toca en esos conciertos pero escucho.

    -         "Ya se han dado a conocer los grupos que actuarán en el festival teniendo como cabeza de cartel a Pearl Jam."

    La verdad es que no sé si ha dicho lo que creo porque entre mi inglés y su pronunciación no llegamos a ningún sitio así que dejo de comer y me pongo a investigar. Resulta que si, han dicho lo que yo quería oír, que voy a tener un regalo de cumpleaños adelantado.

    De vez en cuando las noticias no son malas.

    January 28

    Carmen soñó alguna vez

    ¿Qué es mejor vivir la vida o imaginársela? La vida de Carmen siempre había girado en torno a esa pregunta. Desde que tenía uso de razón recordaba haberse cuestionado una y otra vez por ello, o lo mismo eran los demás los que lo hacían.

    La gente no podía comprender que para ella imaginar, ilusionarse, soñar… también era vivir. Quizás era vivir de un modo abstracto, de una manera diferente al del resto de la gente, pero qué más daba, ella era feliz.

    Se imaginaba qué pasaría por las cabezas de esas personas tan tristes con las que se cruzaba todos los días, lo mismo pasaba que sus cabezas estaban en blanco, estaban vacías.

    Ella había sido astronauta, pirata, doncella enamorada de un plebeyo, espía en una guerra, había sido todo eso y todo lo que había soñado.

    Ahora Carmen ya no vive con una sonrisa permanente como lo hacía antes, lo mismo no vive sólo respira, allí, está prohibido pensar.

    January 18

    una pregunta inocente

    Simplemente le había hecho aquella pregunta por cortesía, por quedar bien y ahora no tenía escapatoria. Me encontraba en una situación realmente incómoda, tumbada en una camilla, medio desnuda y ella hablaba sin parar.

    Yo sólo pregunté cómo había ido el año y ella me empezó a hablar de lo que había ocurrido mes por mes. Me hablaba de su vida privada, de política, de cultura…y cada vez que se emocionaba tiraba con más fuerza y yo daba un respingo.

    -         Date la vuelta.

    Pensé que iba a terminar pero estaba muy equivocada, ahora empezó a hablar de deportes: crisis de equipos de fútbol, nueva derrota de la selección, buena salud del motor español. Se estaba convirtiendo en una pesadilla, era como estar escuchando a todos los periodistas deportivos juntos, plumillas que diría mi padre.

    -         ¿Axilas y cejas también?

    -         Si.

    -         Pues date la vuelta de nuevo.

    Esta vez también siguió pero ahora comentaba uno por uno los que había aparecido en los programas del corazón, incluso les intentaba imitar. Cuando notaba que no le estaba haciendo ningún caso pegaba algún tirón más fuerte de lo normal con las pinzas y ahí me ponía yo a dar más respingos y a decir si como una loca.

    -         Bueno, ya puedes vestirte he terminado.

    -         Pues menos mal.

    -         ¿Qué?

    -         Que no ha estado mal, ¿cuánto es?

    -         17€.

    Le di un billete de 20.

    -         No tengo cambio, te lo descuento el próximo día que vengas.

    -         Vale.

    Sabía que no recuperaría mis 3€ pero me lo iba a ahorrar en analgésiscos.

     

    January 08

    El regreso

    00:00- Aitana se quita los calcetines para meterse en la cama y leer un poco antes de dormirse.

    01:00- No tiene mucho sueño pero ya es hora de acostarse para levantarse mañana, así que apaga la luz y se tapa con el edredón.

    02:00- Todavía no se ha dormido así que escucha la radio, nada interesante en ningún lado así que pone RadioClásica para ver si así logra relajarse. Mientras oye los ronquidos de la habitación de sus padres.

    03:00- Hace mucho que no le pasaba y se acuerda de todas las noches pasadas sin pegar ojo, sabrá que estará de mal humor y más cansada que nunca.

    04:00- Empieza en la radio un programa que está entretenido, durante la primera hora la gente hace y responde preguntas curiosas, mientras lee el diccionario, la última vez que lo cogió lo dejó por la H después de haber dado 2 vueltas completas, esperaba que esta vez no llegara tan lejos.

    05:00- Comienza la segunda hora del programa que habla sobre la actualidad del país, en la calle se oye de fondo sirenas de policía. No es nada raro, hubo una época en que cada dos horas les oía pasar, era por un local que siempre estaba saliendo en las noticias de sucesos y esta noche no iba a ser menos.

    06:00- Oye el despertador de su madre, lo siguiente que oirá será la cisterna, el grifo de la ducha y el abrir y cerrar de los cajones.

    07:00- Esta vez el despertador que suena es el de su padre seguido del microondas, grifos, puertas de armario y como abre y cierra la funda de las gafas.

    08:00- Salta la radio de su hermano, está conectada al despertador, suena lo mismo que en la suya, como todos los días nada interesante, oye como abre la persiana y va hasta su habitación.

    -         Buenos días.

    -         Hola, menuda cara que llevas.

    -         Ya, es que…

    -         No me lo digas no has pegado ojo a que si.

    December 16

    Sorpresa sorpresa

    Luis abre la cerradura de su casa, tiene tres horas hasta que llegue su mujer y sus hijos que le han dicho que iba a pasar la tarde en el circo, esto le hace estar muy contento.

     

    Pero Luis no sabe que su famlia está dentro, en el salón, justo detrás de la puerta que está frente a él, le han preparado una fiesta sorpresa. Han equipado a todos sus amigos con gorros, matasuegras y colgantes de macarrones hechos por los niños.

     

    Luis entra en el recibidor y cierra la puerta, mientras, todos guardan silencio. Enciende la luz para quitarse el abrigo, en el salón ven su silueta a través del cristal de la puerta, sus hijos se ponen nerviosos pero guardan silencio.

     

    Alguien llama a la puerta, Luis abre, se ve como pasa una mujer y le besa. Luego pasan al salón y encienden la luz, ven a todo el mundo con el matasuegras en la boca y con cara de desilusión, querían sorprender y por la cara de Luis y de su acompañante se ve que lo han conseguido.

     

    Estaba tan entusiasmado con el cambio que había dado su vida que no se acordaba de que era su cumpleaños y lo que es peor, no se acordaba de que a sus hijos no le gusta el circo.

     

    December 14

    Sin inspiración

    matasuegras. 1. f. Tubo enroscado de papel que tiene un extremo cerrado, y el otro terminado en una boquilla por la que se sopla para que se desenrosque bruscamente el tubo y asuste por broma.

    Este era el punto de partida de Mario, su profesor de lengua les había puesto un ejercicio de redacción. A partir de una definición que les había dado en un papel tenían que inventarse una historia. 

    -         Vaya, redacciones a estas alturas, lo próximo qué será ¿la carta a los Reyes Magos?

    Lamentablemente tenía que hacerlo, no podía permitir que ese profesor, un hippie, le suspendiera y le quitaran la beca de baloncesto. 

    Aunque quedaba un mes para la fecha de entrega se puso a hacerlo para quitárselo de encima y poder seguir con sus cosas, pero no dio frutos. Empezaba a divagar durante un folio pero aquello no sonaba bien, al cabo de un rato la papelera se empezó a llenar de papeles. Le estaba poniendo de los nervios, no había dicho la extensión que debía tener, simplemente les dio la definición y les dijo que tenían un mes para escribir algo.

    Miró en Internet, leyó cosas, revisó cuadernos, preguntó… y no se le ocurría nada. Ya sólo le quedaban diez días y se empezó a poner nervioso y más cuando vio que sus compañeros ya lo habían terminado y entregado.

    -         Que suerte que tienen menudas palabras más fáciles, así cualquiera, el peluca me tiene manía y me ha puesto algo más difícil que a los demás. 

    Sólo le quedaban tres días para terminarlo, bueno y para empezarlo también, esperaba que llegase por un sueño o inspiración divina, prácticamente había tirado la toalla.

    Dos días antes de la entrega se fue al centro a comprarse unos comics. Para volver a casa cogió en metro, estaba más lleno de lo normal además la gente iba cargada con los regalos de Navidad. El calor era insoportable y le estaban dando golpes por todos los lados, para no agobiarse intentó poner la mente en blanco. Sin darse cuenta empezó a ver la historia dibujada en su cabeza, fue como si una bombilla se le encendiera.

    Esta vez hizo el camino a casa más rápido que de costumbre, estaba ansioso por llegar para escribir la historia, esta vez lo iba a conseguir.

    Al llegar a casa sólo se quitó el abrigo y la bufanda y rápidamente se sentó en la mesa, ahí estaba el papel en blanco que tantos dolores de cabeza le había dado, esta vez él iba a ganar.

     

    December 11

    El regalo

    -         ¿Qué lees?

    -         Esta libreta que me he encontrado en un banco del parque.

    -         ¿No tiene nombre ni nada?

    -         Pues no y seguro que el dueño la está buscando pero estaba empezando a llover y no quería que se estropease.

    -         ¿Y qué pone?

    -         Son simplemente anotaciones de personajes y un poco de la historia de cada uno de ellos.

    -         ¿Por qué no me lees un poco?

    -         Bueno. Martín: 30 años, es abogado como su padre pero su gran sueño es escribir un libro. Se está planteando dejar toda su vida para irse a otro país y comenzar allí la aventura.

    Miriam: 35 años, es la novia de Martín, su meta en la vida es tener un hijo y sabe que ya la queda poco tiempo, a pesar de eso anima a Martín a cumplir su sueño.

    Diego: 28 años, amigo de Martín, está enamorado de Miriam pero prefiere no complicarse la vida aunque hará todo lo posible por verla feliz.

    Gabriel: mexicano, 32 años, conoce a Martín en Alemania, ambos se encuentran solos en el mundo, más que amigos se hacen dependientes.

    -         ¿No viene nada más?

    -         Pues no, deben de ser las primeras anotaciones de un libro, espero que se acuerde de lo que haya puesto.

    Tres años más tarde…

    -         Feliz cumpleaños.

    -         Gracias.

    -         Venga abre ya tu regalo.

    -         Un libro, muchas gracias.

    -         Lee la contraportada.

    -         Martín tiene una vida cómoda, su familia está orgullosa de lo que ha conseguido pero él no es feliz. Siempre ha deseado ser escritor y sabe que si lo intenta mucha gente se sentirá defraudada pero si se queda parado el defraudado será él-

    -         ¿Te suena?

    December 03

    3 de diciembre de 2006

    Coge la caja de cuadros que está en el maletero del armario, un paquete de clínex, la manta gris, una tableta de chocolate y se sienta en el sofá. Ha pasado un año, y lleva la cuenta de los meses, las semanas, las horas, los días…, sin que derrame una lágrima, pero sabe que no va a pasar ni un momento más.

    Se tapa con la manta, da el primer mordisco a la tableta de chocolate y abre la caja. Empieza a sacar uno a uno los objetos de la caja, un bloc de notas con una pluma sin tinta, un artículo del periódico local con fecha del 3 de diciembre de 1996, un clip de corbata con las iniciales M G, una hoja de sauce, una foto de ella con un chico en el Retiro y el objeto más preciado: dos entradas para la ópera, su primera y última ópera.

    Comienza a recordar la tarde del 2 de diciembre cuando se estaba arreglando para la ópera. Se puso un vestido rojo que se había comprado expresamente para esa ocasión y unos zapatos negros de tacón que apenas se ponía. Llamaron a la puerta, debía de ser Manuel, todavía no estaba preparada pero él llegaba un cuarto de hora antes.

    -         ¿Quién es?

    -         Mr. Jones.

    -         Anda pasa.

    -         Vaya si llego a saber que estás tan increíble hubiese venido mucho antes para poder verte más tiempo.

    Mientras Claudia cerraba la puerta le dio un beso y se fue a la habitación.

    -         Hay vino blanco en la nevera, coge dos copas y sirve que me echo colonia y en un momento estoy contigo.

    Se tomaron las copas de vino y llamaron a un taxi para que le acercara hasta el teatro.

    Ambos salieron entusiasmados, nunca había visto una ópera y se habían prometido que habría más veces, pero que siempre irían juntos.

    Como había mucha cola en la parada de taxi decidieron ir andando, tenían treinta minutos hasta la casa de Claudia pero hacía buena noche y qué mejor forma de terminar la velada que con un romántico paseo por la ciudad. Durante el camino fueron hablando sobre su futuro, sobre como se veían dentro de diez años.

    Ahora Claudia se ha puesto a llorar con más intensidad, se levanta del sofá, corre a su habitación, abre el armario y ahí ve el vestido, su vestido rojo. Se abraza a él y llora, llora y aprieta las manchas que tiene a la altura del pecho. Se sienta en el suelo con el vestido entre los brazos y lo acaricia, lo mima, lo cuida, lo abraza como aquella noche abrazó a Manuel cuando la dejó para siempre. 

    December 01

    ...

    Otra noche más que salía, últimamente sólo hacía eso pero su cuerpo aguantaba. Se había enfundado aquel vestido que era tan caro a pesar de su escasez de tela y esos zapatos que le hacían daño pero que eran irresistibles. Empezó a preparar el bolso metiendo una a una las cosas que necesitaba: móvil, llaves, tarjetas de crédito, algo de dinero en efectivo, documentación, clínex, rímel, barra de labios y condones. Se miró al espejo por última vez y se sonrío, estaba lista para salir y no quería perder ni un minuto.

    Fuera del local había mucha gente haciendo cola pero ella ya era habitual por allí y no le hacía falta esperar, así que saludó a la persona que estaba en la puerta y entró. Aunque había ido sola nadie lo hubiese pensado porque en un minuto ya estaba rodeada de gente que la estaba invitando a la primera copa. Algunos eran conocidos y otros simplemente pasaban por allí. Empezó a notarse más contenta y a bailar con la gente, todo el mundo la miraba ya fuese para bien o para mal, no pasaba desapercibida. Ella lo sabía, la gustaba y se aprovechaba de ello.

    Aquella noche se había fijado en un chico moreno que no hacía más que mirarla y sonreírla así que se acercó hasta donde estaba para bailar con él. Al cabo de una canción ya estaba susurrándola cosas al oído mientras ella reía sin parar. Necesitaba ir al baño y dijo que la esperase, era la octava vez que iba en las dos horas que habían transcurrido pero volvía a tener ganas de ponerse a tono. Por suerte no tuvo que esperar mucha cola sólo había tres personas delante de ella, cuando entró al baño y abrió el bolso vio que se la había acabado y eso la puso de mal humor, pero ya encontraría el modo de solucionarlo.

    Salió y él la estaba esperando, ella le comentó lo que ocurría y él la dijo que en su casa tenía que si quería podían compartirla. Ella sabía lo que él quería pero le daba igual, lo necesitaba y no le apetecía buscar otra solución.

    El apartamento de él estaba solamente a cinco minutos así que fueron andando, por el camino se pararon alguna vez para darse algún beso, a él se le notaba muy excitado pero ella sabía que todo formaba parte del juego. 

    Al entrar en la casa le ofreció una copa pero ella que quería que compartieran lo que le había prometido y tras unas rayas él la comenzó a desabrochar la cremallera del vestido. Seguro que el alcohol y las drogas habían aumentado su lívido y seguro que a ella le tocaría volver a fingir, hacía tanto tiempo que no le tocaba fingir un orgasmo que ya no se acordaba.

    Se despertó sobre las nueve y vio que él seguí durmiendo y como no quería dar explicaciones se vistió y se fue, ya de paso se llevó un regalo para el camino. Lo primero que hizo al llegar a casa fue descalzarse y preparase un café bien cargado mientras sacaba las cosas del bolso, llevaba todo. Pero no era tan buena señal, tría todos los condones que se había llevado y no recordaba que él se lo hubiera puesto.

    Mientras soplaba la taza de café se dio cuenta de que había tomado la dirección equivocada.

    November 29

    Ana y Juan

    No había podido decir que no a ese fin de semana de vacaciones, Juan estaba tan ilusionado por irse a esa cabaña en medio del bosque que hasta le brillaban los ojos, así que Ana accedió a ir.

     Durante todo el viaje él comentaba la belleza del paisaje pero ella no hacía caso a sus palabras, pensaba en cómo dejarle.

    Notaba que ya no tenían esa confianza o complicidad que compartían al principio de la relación, se había cansado de verle, de oír siempre los mismos chistes, incluso ya no tenían esa compenetración en la cama.

    Se sentía culpable por estar pensando en eso cuando él estaba ilusionado por pasar solo con ella el fin de semana, pero no podía sostener más la situación, sabía que era ahora o nunca.

    Dejaron el coche en una explanada y tuvieron que caminar unos cien metros hasta la cabaña. Parecía salida de una foto, era toda de madera, con un banco en el porche, una chimenea…

    Nada más dejar la maleta en el suelo Ana dijo que se quería dar una ducha, Juan mientras encendería un fuego.

    Tardó mucho en darse la ducha y es que no quería enfrentarse a él pero no había más remedio. Abrió la puerta y al salir la acompañó un poco el vaho como si quisiera darla ánimos.

    Se encontró una rosa sobre la cama y se dio cuenta de que sonaba la canción, su canción. Entonces comenzó a llorar, él pensaba que estaba emocionada con la sorpresa, que no tenía palabras, pero Ana sabía que lloraba de tristeza.

    November 27

    Mentiras piadosas

    - Hola.
    - ¡¡Vaya tú por aquí!! Pensé que no volverías en mucho tiempo.
    - Necesitaba un cambio de aires, un descanso.
    - Eso está bien.
    - Tenemos una conversación pendiente.
    - Refréscame la memoria que hace mucho tiempo y últimamente tengo memoria de pez.
    - Estábamos discutiendo sobre que era mejor si...
    - Si estábamos discutiendo mejor dejémoslo y cuéntame qué tal te va.
    - No tengo tiempo ni de pensarlo.
    - Ja, ja, ja.
    - Al menos ahora estoy más contento.
    - Gracias. Mira, antes cuando te dije que no sabía por dónde iba la conversación quizás mentí un poco, recuerdo cada letra, cada pausa de la conversación que tuvimos esa noche.
    - Bueno ya que te sinceras te diré que tampoco he dicho toda la verdad. No necesitaba un descanso, sabía que venías.